La Cátedra Libre Municipios Sustentables tiene su origen en la presentación del proyecto para su creación ante las autoridades de la Universidad Nacional de La Plata, por parte del Instituto para el Desarrollo del Territorio y de la Asociación Civil Red de Acción Climática.


Fundamentos

La Comisión sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo de Naciones Unidas, que presidió la Primer Ministro de Noruega Gro Harlem Bruntland, en su informe Nuestro Futuro Común aprobado por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1987, definió el concepto de la sustentabilidad ambiental del desarrollo.

Dicho texto analiza los cambios operados en la relación entre los seres humanos y el planeta en el Siglo XX, la injusta brecha del sistema económico internacional entre países desarrollados y en vías de desarrollo, la necesidad de integrar las consideraciones económicas y ecológicas en la planificación del desarrollo, abordando una serie de temas y haciendo recomendaciones que hoy se resumen en la conocida definición de Desarrollo Sostenible: “Un desarrollo que satisfaga las necesidades del presente sin poner en peligro las capacidades de las generaciones futuras para atender sus propias necesidades”.

El objetivo de lograr que el desarrollo se realice de manera ambientalmente sostenible y de construir resiliencia a la degradación ambiental no se ha logrado; ha tenido avances y retrocesos, y nuevas preocupaciones como el cambio climático provocado por la acción del hombre. También se cuestiona la idea economicista de que el crecimiento económico, la expansión de la producción de bienes y servicios, son directamente proporcionales al bienestar de las personas, a la vida en los territorios.

De modo tal que medio ambiente y desarrollo sustentable son términos muy usados en la agenda pública, dejando claro lo mucho que falta por hacer para lograr una mejor  relación  entre sociedad y naturaleza y superar los conflictos que de ella surgen.

Proteger el ambiente no es antagónico con el desarrollo económico, ni con el objetivo de equidad social que toda sociedad debe tener. Al contrario, el desarrollo sustentable se refiere a la sostenibilidad del crecimiento económico, con desarrollo social y cuidado del ambiente como sus tres ejes fundamentales.

Es en este marco que nos interesa reflexionar sobre la cuestión en los territorios, en los municipios y ciudades que hoy tienen protagonismo político en un proceso de urbanización creciente.

Un tercio de la población mundial vivía en ciudades en 1950, hoy supera el 50%  y se espera que dos tercios habiten zonas urbanas en 2050 planteando importantes desafíos para las políticas públicas.

En América Latina, según la ONU, el 80% de las personas vive en ciudades o zonas urbanas y se proyecta que en 2050 lo hará el 90%.

En la Argentina esto ya es realidad pues según el último censo 9 de cada 10 habitantes viven en ciudades, sobre todo concentrados en las grandes urbes.

Ante este panorama, con pautas de consumo y producción que ejercen creciente presión sobre el ambiente y los recursos naturales, favorecer la competitividad económica para mejorar las condiciones de vida de la población requiere políticas de desarrollo y acciones que eviten o morigeren los impactos ambientales, que contemplen la necesaria cohesión social y sustentabilidad ambiental.

En la Cumbre de la Tierra de Rio de Janeiro de 1992 se aprobó la Agenda 21, que es el programa de acción para promover el desarrollo sostenible en todo el mundo, en los ámbitos local, estatal, regional y mundial. En el capítulo 28 del documento se explica la Agenda 21 local estableciendo para cada comunidad un proceso de consultas a los ciudadanos, organizaciones y empresas privadas, para implementar el Programa 21 local y formular estrategias para el desarrollo sostenible.

Si bien la Agenda no se adoptó en la mayoría de los territorios, la concepción del desarrollo sostenible llegó a lo local y son innumerables las iniciativas en este sentido que empiezan a tener en cuenta los recursos de carácter endógeno, más allá de los factores externos que condicionan y en los que a veces no se puede influir, y los límites que imponen los ecosistemas.

El desarrollo local comienza a definirse como “…desarrollo capaz de extender en la mayor medida posible el progreso técnico y las innovaciones gerenciales en la totalidad del tejido productivo y empresarial de los diferentes territorios, a fin de contribuir con ello a una mayor generación de empleo productivo e ingreso, y a un tipo de crecimiento económico más equitativo en términos sociales y territoriales, y más sostenible ambientalmente…” (Francisco Alburquerque).

Los recursos endógenos son los recursos físicos, humanos, económicos, financieros, tecnológicos, culturales, sociales, como también los recursos naturales y los servicios ambientales que los actores de cada comunidad, tanto públicos como privados, deben cuidar, aprovechar y potenciar para plantearse y alcanzar determinados objetivos de desarrollo.

Las autoridades municipales, cámaras empresarias, sindicatos, organizaciones no gubernamentales, universidades, instituciones educativas, etc., son quienes deben definir los lineamientos y acciones para el desarrollo local sostenible.

Hoy la potenciación de actividades económicas y la generación de empleo deben estar relacionadas con los materiales que se utilizan, con la energía que se consume, con la cantidad y calidad de agua que se consume; es decir con un uso inteligente de los recursos y con la reducción del impacto ambiental que aquellas provocan. Y a su vez con la promoción de nuevos comportamientos de empresarios y ciudadanos en relación al cuidado del medio ambiente del territorio.

La vida de las personas se desenvuelve en los lugares donde viven y trabajan. El territorio es el lugar de las relaciones de la sociedad y, a la vez, entre ésta y la naturaleza. Y es justamente allí donde se deben definir políticas municipales y elaborar planes para el desarrollo sustentable. Para ello es necesario contar con determinadas capacidades en los gobiernos locales.

A las clásicas funciones locales de prestación de servicios, ejecución de obras públicas, asistencia socio-sanitaria, recaudación de rentas y contralor de la conductas de los ciudadanos, se le han agregado otras responsabilidades como la seguridad; la educación; la promoción del desarrollo económico, del territorio y el turismo; el medio ambiente; el urbanismo, para las que no siempre se cuenta con recursos económicos y técnicos suficientes.

Mejorar el sistema local en un mundo interrelacionado, competitivo, con veloces cambios y transformaciones tecnológicas y productivas, requiere ciertas capacidades y competencias de los actores endógenos del desarrollo que ayuden a lograr una buena lectura de la realidad y una visión de futuro compartida.

El empleo de las tecnologías de la información y la comunicación, de nuevas herramientas para mejorar la calidad de gestión en los gobiernos de las ciudades, debe ser potenciado en la búsqueda de mejores condiciones de vida para los vecinos.

Con esta preocupación y el objetivo de contribuir a un desarrollo más sustentable en los territorios, ratificando los fundamentos del Estatuto de la UNLP, propusimos generar desde una Cátedra Libre este espacio de reflexión, análisis y colaboración con los municipios.


Acciones sugeridas

  • Intercambio y cooperación institucional con municipios y organizaciones nacionales e internacionales que favorezcan sinergias para el desarrollo sustentable en los territorios.
  • Contribuir a la optimización de las capacidades locales públicas y privadas para la gestión del desarrollo local sustentable, compartiendo agenda con concejales, consejeros escolares, intendentes, funcionarios, legisladores, empresarios, miembros de organizaciones no gubernamentales, etc.
  • Organización de encuentros, debates, conferencias, seminarios, cursos, referidos al desarrollo  sustentable.
  • Creación de redes de municipios para el intercambio de experiencias en diferentes escalas según el número de habitantes o características o problemas afines.
  • Difusión de publicaciones y trabajos de especialistas en temas referidos al desarrollo sustentable.
  • Generación de espacios de formación, capacitación y cooperación técnica sobre cuestiones relacionadas al desarrollo local sustentable.
  • Promoción de investigaciones, estudios y análisis de casos para su divulgación y aprovechamiento.